—¿Querés que te acompañe a hablar con él? —le pregunta Martín en la puerta del restaurante
Había estado pensando en cómo darle la noticia y aunque pensó en mandarle un audio contándole, desistió de inmediato. Una noticia como esa debía darse eb persona.
Martin la había acompañado toda al noche y gran parte del día y ni bien quedó sola en la casa, solo se tiró a la cama a pensar en como su vida iba a dar giro de 180 grados y lo peor, cómo iba a reaccionar Dante al enterarse. Esa era una angustia que no la dejaba en paz.
Cuando la siguiente mañana llegó, Martín estaba esperándola...