—¿No piensas responderme? — Pregunta molesto siguiéndola hacia la cocina y observando como comienza a preparar el desayuno.
—No— dice al fin sin detenerse a mirarlo siquiera.
—¿Dónde estabas? ¿Por qué no me respondiste? ¡ABYGAIL!— Grita captando su atención y haciendo que de muy mala gana deje sobre la mesada la mermelada y queso crema para sus tostadas.
—¡Bueno, ya! ¡NO tienes el derecho de reprocharme nada! No te importa lo que hago de mi vida porque al final solo somos amigos con derechos.
—Bueno, si pero no puedes no responder a mis llamados. Mira si sufrí un accidente y solo tenia batería para llamar a una sola persona y...