Cuando se despertó y se volvió a ver sola en la cama volvió a sentir ese vacío como hace 10 meses atrás y creyó que todo lo vivido anoche había sido producto de su imaginación, que todo seguía igual y que al finalizar su jornada de trabajo se iría de su vida para siempre.
Se angustió y las lágrimas empezaron a deslizarse por sus mejillas sintiéndose abatida y desolada por tener que aceptar que al final su amor no fue suficiente como para dejar a un lado los errores e intentarlo otra vez.
De momento a otro escucha una voz familiar y la puerta se abre.
—¡Que los cumplas feliz...,...