«Ella es mi puta, bueno ese apodo es solo para excitarnos», piensa Alessandro.
Bueno, si él no le daba la oportunidad, ¿cómo iba a saber si serían buena pareja o que Sam no lo engañaría lastimando su corazón? Por unos momentos consideraba en darle una oportunidad, pero por otro lado se callaba a sí mismo por las idioteces que pensaba.
Era lo que él dijera, así aunque en el fondo se esté enamorando de ella, él no podía creerlo porque, ¿como amar a una persona que solo quiere sexo? Él no quería una esposa así, bueno, en parte si amante del sexo, pero que no sea solo eso, él quería...