—Tomé aire fresco, pensé que no se iban a dar cuenta de mi ausencia ya que estaban muy entretenidos —comenta algo odiosa.
—¿Celosa? —Se muerde labio muy divertido.
—¿Celosa de que? De que tengan sexo y yo no, tal vez, pero de Lourdes por estar contigo, jamás. —Se pone de mal humor, llegan al ascensor y presionan un botón para llamarlo.
—Un trío entonces para que no te sientas excluida —bromea él y ella rueda sus ojos.
—¿No te tomas nada en serio o si? —Le hace un mal gesto.
—¿Y que debo tomarme en serio? —El ascensor se abre y entran en él, pero Agustín lo detiene.
—¿Qué haces?...