DIFÍCIL DEJARTE IR
Cuando Ricardo ya se encontraba fuera de su vista, Thomas se levantó, se limpió la cara con la manga de su chamarra de tipo cuero y subió a su moto, sin voltear a ver a Alexa.
Alexa tampoco quería mirarlo, pues todo lo que había dicho sobre ella, había sido muy grosero. Después se puso su casco con vidrio oscuro, y entonces la miró. Ella estaba dándole la espalda. Él quería hablarle, decirle que lo sentía. Pero ya era muy tarde.
Thomas arrancó su motocicleta y se fue. Alexa abrazó a su madre, mientras la señora Socorro les pedía a todos que regresaran a la casa.
Cuando...