Una nueva etapa en la vida de Rachel comenzaba, viviendo en la casa de Alexa. Primero, Alexa quería saber qué le había pasado y porque tenía que irse de casa de su profesor, pero siempre que le preguntaba, Rachel se soltaba a llorar y no podía explicarle. Por un tiempo, Alexa trató de no averiguar nada y solo le ofreció lo mejor que pudo en su casa.
La familia de Alexa no contaba con habitaciones de sobra, pero, afortunadamente, la cama de Alexa era lo suficientemente grande para las dos. En aquella casa solo había un baño. Vivían los padres de Alexa, su hermano menor, una hermana de Socorro, sus...