Ricardo estaba muy atemorizado por la conducta repentina de Bella, y no sabía exactamente qué era lo que la ocasionaba. De hecho, llegó a pensar que se trataba por celos. Temía que su respuesta fuera equivocada y recibiría la reprimenda de su ex.
―¿Por qué lo preguntas? ¿Estás celosa? Hasta donde recuerdo, tú y yo somos solo ex novios… No hay razón para que me reclames si he decidido salir con otra chica… —protestó Ricardo, mirando el brillo de sus uñas.
―¡Querido Ricardo! ¡Definitivamente no has cambiado en nada! ¡El mundo no gira alrededor de ti! ¿Lo sabías? Te conozco bien y sé que hay algo detrás de esa máscara...