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—Ya, no quiero que sigamos hablando del tema, te he dicho una y mil veces que no tenía nada planeado, que lo único que buscaba es que se fuera —me levanto de la silla donde me tenía obligada.
Hace una hora aproximada, vino Harry de su largo viaje, se puede decir que son las una de la madrugada y que mi tía me ha levantado casi de las greñas para ir al despacho porque mi amado esposo me estaba esperando ahí.
No me negué y para mi sorpresa Harry no vino con los mejores ánimos posibles.
—Te equivocas, no me has dicho nada, ¿quiero que me digas que hacías...