Años atrás....
—Pues... tener mi presencia.
—Veré que puedo hacer, ¿me pasarías tu número?
— ¿Por qué? —lo interrogué.
—Para avisarte cualquier cosa, ¿prefieres que te tire notitas?
—Dame tú teléfono.
Cuando me lo dió, me fui a agendarme.
"Brianna"
Pero el problema es que habían varias Briannas, no solo eso: su teléfono estaba lleno de números de chicas.
—¿Por qué tienes tantos números de chicas? —pregunté confundida.
—Pues...—se rascó la cabeza y contestó:—varias chicas me han pedido el teléfono así como tú, para agendarse. Pero si miras el WhatsApp, no le hable nunca a nadie.
Y mi curiosidad me ganó, entré de curiosa y el se rió. Efectivamente, tenía...