“Ya puede pasar”, anunció la secretaria, mirándola de mala manera.
“Gracias”, agradeció Briana, ignorando a la secretaria que mascaba chicle y la miraba con desprecio.
“Acepto su propuesta ,”comentó directamente y Lautaro la miró sorprendido.
“¿De verdad?” ,preguntó entusiasmado, mientras deslizaba su silla de ruedas hacia su lado.
“Sí, acepto un matrimonio sin amor, pero quiero ayudarle a olvidar el recuerdo de Lucía”, explicó Briana.
“No puedo olvidarla, como dice. Ese no era el trato”, respondió Lautaro.
“Tómelo o déjelo”dijo Briana, y él suspiró cansado.
“Lo acepto, porque necesito a alguien en mi vida o me volveré loco”, admitió Lautaro.
“Entonces seré su espos, pero solo lo hago por eso,...