***Perspectiva Constantine***
Ahí está, acostada sobre mi pecho; pasando delicadamente sus dedos por sobre mi piel. Pensativa y callada, solo, recostada sobre mi cuerpo.
La observo en silencio sin que ésta se de cuenta. Su cabello rizo y despeinado, el cuál tanto me gustó desde el primer momento en que la vi; las pequeñas pecas rojizas que adornan sus pómulos y nariz; sus labios finos y delicados que tanto me provocan besar...
Es hermosa, es radiante; su desnudez hace que la quiera toStella una vez más, pero debo contenerme; no quiero asustarle.
¿Cómo es que llegamos a esto?
¿Cómo logró, sacar tanto de mi... cuando en realidad no había nada?...