Estaba parada frente aquel cadáver el cuál se encontraba acostado sobre la camilla fría y cubierto con una sábana blanca.
Todo lo que fue mi vida, pasa por frente de mis ojos tal película en avance rápido.
¿Ésa era yo?
¿Es acaso ése es mi cuerpo sin vida bajo las cobijas? No lo quería aceptar.
Quería saber, quería estar segura para así poder confirStella lo que mi mente y corazón no quieren aceptar.
—Doce de febrero del año dos mil veinte; Stella Preston es declarada muerta debido a un accidente de tráfico. —Dice una enfermera colocándole un sello rojo al expediente y dejándolo sobre la mesa, para luego, entre ambas,...