NATHALIA
En cuanto pongo el pie en el acelerador, el auto no se mueve, vuelvo a pisarlo con más fuerza, pero entonces escucho un ruido extraño e inmediatamente por instinto piso el freno y luego quito el pie tan rápido como lo he puesto ahí. Quiero golpearme la frente, porque claramente la inteligencia no está de mi lado, hubiera sido mucho más práctico y barato conseguir una bicicleta, o mejor aún un taxi; eso sin duda es mucho más práctico y menos riesgos que intentar conducir, cuando nunca lo he hecho.
Mi cerebro no es capaz de mandarme buenas ideas en el momento que las necesito, al contrario, las envía...