Stella
Me despido de mi amiga a eso de las doce y media de la tarde, hemos pasado toda la mañana hablando de cualquier cosa, sobre todo escuchando sus historias locas de cuando solía vivir en Argentina. No le comento nada sobre el auto que he alquilado, porque no me ha parecido prudente, seguramente me preguntaría con qué fin he hecho eso y tampoco puedo decirle eso.
Esperé a que Dashiell apareciera en algún momento en la casa, por ese motivo me he quedado hasta las doce y media con Camille, pero no dio ninguna señal de vida.
Al salir, me percato de que el cielo está nublado y la...