—Sí, si.... anda para allá bola de pelos.
Escuchar su voz a la distancia hace que pierda los estribos y entre en pánico ¿Qué se supone que le voy a decir? Mi cuerpo tiembla y me pongo peor cuando sus pasos empiezan a acercarse al cuarto, apenas escucho la puerta abrirse, tiro la ropa dentro del closet y la cierro enseguida, un sudor frío recorre toda mi columna vertebral.
—Williams— Al decir mi apellido lo hace en un tono ronco y serio.
Enseguida volteo a verlo, dedicándole una sonrisa nerviosa, no puedo evitar mirar en varias direcciones, tratando de buscar una excusa o un pretexto para salir esta noche, pero...