Al darse cuenta mi secretaria de que no pienso caer en sus encantos y que estoy firme de no volverme a acostar con ella, se da media vuelta para luego desaparecer detrás de la puerta. Una vez que estoy solo, empezó a agarrar mis cosas, pero Rayan me llama con mucha insistencia.
—¿Que?
—Creí que tú y Williams...
—No es nada— Interrumpo enseguida. —Es un mal entendido, entre ella y yo no hay nada, pero debido a que mi madre se ha enterado, tuve que mentirle que es mi novia.
—Y te ha dejado tranquilo ¿eh?
—De momento si y me siento en paz con eso, ya no tendré que...