Decido dejarlo estar, seguramente me acordare en algún momento del día, tomo la botella y la tiro a la basura, la mujer me dedica unos buenos días algo animados, pero al verme en ropa interior, escucho como se detiene a mitad de camino, vuelvo a mirarla por encima de mi hombro y veo que se ha dado la vuelta.
—Astrid está durmiendo en la sala, procura no hacer ruido y preparame un café bien cargado, iré al gimnasio.
Pongo el vaso sobre la pileta y me voy al cuarto a cambiarme. Mis movimientos son algo lentos y ligeramente torpes, todavía estoy algo aturdido por todo el alcohol que tomé anoche,...