—Para que arregles tus dientes y tu nariz.
Ambos salimos de la oficina, de lo aterrada que estoy, paso mis brazos alrededor de su brazo derecho y acerco mi cuerpo a Derek, asustada y temerosa.
—Señor Baker, Armando tiene mucha influencia con la policía ¿Cómo sabe que no irán por usted?
—Tris, ¿Alguien aquí se muestra alterado después de haber escuchado los golpes?
Miro a mi alrededor y veo que todos están tranquilos, haciendo sus labores, ignorando por completo lo que acaba de ocurrir en la oficina a puerta cerrada; Connor tiene razón, esta gente tiene demasiada influencia... Dios bendito... ¿en qué me he metido? Llegamos hasta donde se encuentra...