—Tranquila Astrid, he llamado a tu escuela y he avisado que no podrás asistir por problemas familiares, también he hablado de forma personal con el director con respecto a tu deuda.
—G-Gracias y.... bueno.... sospecho que debieron interrogarlo con respecto a mi asunto familiar, en esa escuela son así.
—No, mi padre fundo esa escuela cuando ganó su primer sueldo millonario, siempre ha creído que la educación puede cambiar la vida de muchos, por eso ha creado varias ayudas para los estudiantes para que terminen la escuela.
Dejo caer mis cosas al sentir como empieza a abrirse paso dentro de mí otra vez, pego mis manos a la puerta y...