Punto de vista de Alma
Caminábamos lado a lado por el campo de entrenamiento, saludando a la gente en el camino. No pude evitar admirar a todos los que pasaban. Se veían tan decididos y concentrados mientras entrenaban, mientras yo estaba deseando que mi propio entrenamiento terminara.
Me sentí muy triste cuando Mateo me informó que no me entrenaría él mismo porque, seamos sinceros, imagina entrenar con tu pareja. Una sesión de entrenamiento intensa podría llevar a una sesión de besos intensos, lo que me permitiría salir de allí mucho más rápido.
—Alfa, Luna —dijo una chica, haciendo una reverencia en cuanto nos acercamos.
Sus ojos almendrados de un verde...