Punto de vista de Alma
—¿Cómo quieres jugar esto? ¿Quieres que les quite un poco de sentido común? —la voz de Alana irrumpió en mis pensamientos.
—No, yo me encargaré de esto —respondí, sintiéndome decidida.
—Van a pasarse por encima de ti —se rió, pero dejó de intentar tomar el control de la situación.
La veía como si estuviera sentada cómodamente comiendo palomitas, como si estuviera viendo una película. Ese era otro motivo por el que no podía fallar. Tenía que demostrarle a ella y a Mateo que podía manejar la situación.
Ignorando las miradas curiosas de los chicos, caminé alrededor del escritorio y me senté en el otro lado...