Punto de vista de Alma
—¿Dónde estoy? —pregunté.
—Estás en la cabaña de mis padres —respondió él, con la espalda hacia mí.
—¿Por qué estoy aquí? ¿Fuiste tú quien pagó a esos tipos para encontrarme?
—Por supuesto que les pagué para encontrarte. No quería que te perdieras el funeral de tu propio padre, ¿verdad? —Al escuchar esas palabras, me di cuenta de que él estaba vestido con un traje negro.
—¿Está muerto? —pregunté, completamente en shock.
—Sí. Ese maldito alfa de la manada del Norte lo mató —dijo, apretando la mandíbula con rabia.
—¿Es en serio? —Ni siquiera sabía por qué me importaba si estaba muerto o no. Para mí,...