Danna iba bajando las escaleras cuando se cruzó con Lamias. Ella trató de ignorarla, pero se detuvo cuando la escuchó decir:
—No te creas superior a mí. Mañana te voy a destruir en batalla y le demostraré a las manadas que no eres nada sin tus bestias.
—Estaré ansiosa de competir contigo. No creas que no sé qué fuiste tú quien instigó a Gen para que lastimara a la princesa —Soltó hostil y arisca.
Lamia contestó de forma altanera.
—No puedes acusarme de algo de lo cual no tienes pruebas. Además, ustedes son unas intrusas en esta manada. ¿No te da vergüenza regresar a la manada del alfa que marcó...