Fabricio había ido a la mansión, he intentado hablar con Eros, pero el alfa se negó a recibirlo. En la junta de alfas, se le denegó la entrada. Esto tenía a Fabricio desconcertado. Solo esperaba que en el día del torneo su nieta se destacara y pudiera salir bien librada de la reina.
Un día antes del torneo, Danna buscaba a Eros para obtener detalles del evento. Le habían dicho que él se encontraba en la Casa de las Bestias, así que se dirigió hacia allá.
Dentro de la casa, Eros entraba sosteniendo la mano de Eos. Al ver al hombre grande, las bestias emitieron gruñidos y mostraron sus afilados...