La mansión era un completo caos. Eros dio instrucciones a sus soldados para que retiraran a los muertos que no pertenecían a su manada de su territorio. Mientras tanto, Danna corría de un lado a otro, abrumada por la tristeza causada por la pérdida de varios de sus cachorros en el combate. En medio de la confrontación Memnón resultó herido, al recibir la noticia Danna salió corriendo para estar a su lado.
—Mi cachorrito, aguanta. Fíjate que tienes a un pueblo que te necesita —Danna lloraba, sintiendo cómo su corazón se retorcía al ver al lobo morir lentamente ante sus ojos. La herida que Memnón tenía era profundamente grave y...