Elize y Sasha no pasaban por su mejor momento. Y tenían que vivir juntos puesto a que ella le había mentido a sus padres que se iría de vacaciones con Ally. Sin embargo, habían pasado días desde que Ezra bebió de Elize y Sasha y ella no volvió a hablar del tema. Así que ella se acercó a Enzo para hablar sobre lo que le había dicho.
—Esa mujer, a la que mate, no tiene sentido...—se dijo ella en voz alta.
—Para mí tampoco, las personas anteriores no se habían vuelto polvo—comentó Enzo.
—Quizás Ezra tenga razón y sí es porque mi cerebro elige lo que debe hacer mi sangre....