—Así que has rechazado a mi hermano—dijo Theo entrando a la habitación de Elize cuando ella volvió a su casa.
—Gracias por tocar.
—De nada, ¿no le has roto el corazón ni nada?
—Él ya se fue?
—Sí, pero no quiso que te dijera y me pregunto porqué.
—Me dio un beso, Theo. Pero no se sintió nada.
—Entiendo, bueno supongo que gracias por rechazarlo con nobleza, estás feliz al parecer has tomado una decisión.
—Sí, volvió con Ezra.
—Oh, estás bien. Entiendo, se lo diré a Matyas. ¿O él lo sabe?
—Creo que lo sabe, eso al menos lo dijo.
—Oh, está bien entonces.
—Eres una buena hermana Theo,...