casi que cayendo. Tomé una toalla que estaba en el baño y salí a la terraza, afuera había un auto marca. Mercedes Benz. Salí a echarle un vistazo, mientras camino hacia el auto, la voz de Yusuf me espanta. –Amor, Mira–me muestra una bolsa–estaba comprando algo de ropa para ti. Intenté correr pero me caí al piso no podía correr, mi entrepierna me jugó una mala pasada. –Todavía intentas escapar. ¿Qué no la pasaste bien anoche?—se acerca y me ayuda a levantarme. –Eres una escoria, me violaste—su mirada es apenada, pero sus labios no dejan de formar esa sonrisa burlona que me da piedra cada vez que la veo. en...