Mientras veía como todos comían de la pizza que emana un olor bastante agradable, Milton me miró Y se extraño Ya que él sabía que a mí me encantaba la pizza y no había tomado siquiera un poco.
-¿que pasa amor?-paso sus manos por su lacio cabello y se dirigió a mi.
-No tengo nada, bebé-Le sonreí de apoco.
Me jalo del brazo y me pego hasta su pecho. podía sentir como su corazón late.
-Vamos no seas chica mala, más bien cuéntame qué pasa?-Insiste.
-Amor ya te he dicho que nada.
-Entonces porque no comes Pizza.
-Bueno... no tengo apetito.
Milton coloca los ojos en blanco y se echó...