- Hija perdóname... he sido un mal padre para ti-gritó él a lo lejos.
Mis lágrimas empiezan a derramar como cascada mientras corro sin rumbo.
Ahora ya no podré ir para donde mi amiga Brenda, tendré que ir más lejos.
Toco mi vientre y le hablo a mi bebé: perdóname por hacerte pasar por todos estos momentos de angustia, tu mami te ama mucho.
No estaba segura si tomar otro taxi o ir a tomar el tren. Tenía tanto miedo pero me arriesgué.
Tomó otro taxi y me dirijo hacia la casa de mi tía Esperanza, ella vive en un pueblo muy pequeño llamado: punta gloriosa.
El taxista fue muy...