Santino se quedó parado en su lugar sin comprender absolutamente nada ¿lo estaba dejando? Todo era confuso y hasta sus emociones en ese mismo instante. Años sin saber que existían sentimientos ajenos al deseo y ahora que experimentaba el amor, que se abría ante una mujer y no ante cualquier mujer, sino ante ella, ante Abril, ¿tenía que renunciar a ella?
Después de lo que le había costado entender que lo que le sucedía con ella no era simplemente deseo sexual, después de haber transitado, internamente, una lucha contra sí mismo por no comprender lo que le pasaba, lo que sentía ¿debía darse por vencido? No era justo.
No era...