Las piernas no le daban para correr tanto, pero aún así se desesperaba por llegar a su casa y ver qué estaba sucediendo con su hermana.
Intentaba comunicarse con Ambar pero la chica no le cogía el teléfono.
En ese momento la realidad le golpeó muy fuerte el rostro ¿cómo era posible que no se diera cuenta que algo le estaba sucediendo a su hermana menor? ¿cómo no había estado atenta a sus cambios repentinos de humor? ¿cómo era posible que no tomó en consideración su llamado de atención?
Necesitaba llegar a su casa, pero estaba a unas cuarenta y cinco cuadras, por lo que necesitaba un vehículo para hacerlo,...