Ni bien llegó a su casa, hizo lo mismo de todos los días, trabajar un par de horas para adelantar casos, pero esa tarde no sería igual que las de siempre, porque a su correo electrónico llegó un mensaje de ella y no dudó en abrirlo.
No tenía que negar que ese sitio le despertaba la curiosidad, después de todo su relación con las mujeres con las que se acostaba era lo más cercano al de amo y esclava, aunque lo que sí le despertaba interés era las cosas que podría ver y aprender allí.
“Esta noche, a las 21:00 horas experimentarás el éxtasis de tus sentidos. Adjunto la invitación...