Abril estaba completamente excitada y Santino desesperado por estar dentro de su cuerpo.
Los gemidos de ambos lograban opacar a los presentes en la gran habitación quienes no solo los miraban envidiados, sino que se motivaban con su performan para masturbarse y eyacular una y otra vez. Parecía una gran orgía donde todos se deleitaban de los gemidos y las expresiones de satisfacción de un asola mujer a la cual no podían tener en sus manos.
- Ahhh ahhh . . . – sus quejidos de placer rompían sus tímpanos y sacudía su cráneo sin parar ¿en qué momento se convirtió en esa fiera salvaje? Rivas estaba completamente rendido a...