Nunca en su vida se había sentido tan poca cosa. En verdad creía haberlo conquistado, en verdad sintió haber descifrado sus señales, pero al final y al cabo solo había sido producto de su imaginación.
Se había entregado a los placeres de un hombre que era capaz de darle el dinero que su hermana necesitaba para ala operación y sin embargo no fue tan astuta como para no enamorarse.
Se sentía tan estúpida que se odiaba más a sí misma por haber sido tan dócil. Verdaderamente estaba muy ofendida por lo que él había dicho y ciertamente le fue doloroso haberlo escuchado “No es mi tipo”. “por caridad” esas palabras...