Cuando la mañana llegó Abril se sentía más contenta que de costumbre y lo demostraba cantando a todo pulmón en la ducha.
Y es que me gustas tú
Tu voz tu mirada la luz que contagias
La forma en que me hablas
Adicta a la magia que tiene tu alma
Y es que me gustas tú
Me gustas tú y tú y tú
Me queda muy claro
No queda de vueltas, te quiero a mi lado…
- ¡Ya, deja de ladrar y dale espacio a tu servidora que necesita ducharse par amor a trabajar! – le dice a gritos Erika en la puerta del baño.
- ¡Ya salgo! – contesto...