Había encontrado el cuaderno, había descubierto en él todo el padecimiento de la hermana y por sobre todo, había visto la foto de ella junto a alguien que, pese de verse diferente, reconocería en un millón de años. Pero las palabras de Erika la toman por sorpresa, más aún el contenido de las mismas. ¿Santino lo sabía? Eso no podía ser cierto. No podía ser real lo que sus oídos habían captado. Definitivamente todo tenía que se runa broma y de mal gusto.
Minutos antes.
Buscaba desesperada algo que no sabía bien. Solo tenía aquellas palabras retumbando en su mente atormentándola y es por eso que buscaba en la habitación,...