Santiago, revisaba unos documentos del banco, luego de terminar de firmarlos y entregarlos a su asistente, se recostó sobre su sillón, la ausencia de Alba, y de Alex le dolía, sentía su corazón cada día irse resquebrajando en su interior.
Apenas habían pasado dos semanas, pero para Santiago, parecían siglos, el no tener noticias de ellos calcinaba su alma. Se puso de pie, tomó sus cosas y salió del banco, necesitaba respirar aire fresco, porque sentía que de un momento iba a enloquecer.
Subió a su auto, encendió su reproductor: «Qué voy a hacer con mi amor by Alejandro Fernández» empezó a sonar:
«Le bajé las estrellas de un solo...