East Hampton- New York, Usa.
Varias noches después.
María Paz se observó al espejo con sus entristecidos ojos verdes, enseguida tomó su chaqueta de piel café y se la colocó, deslizó sus pasos en aquellas botas largas que llevaba encima de sus pantalones de mezclilla. Su mejor amigo no tardó en llegar por ella, así que salió a recibirlo.
-Hola, Matt -saludó al joven
-Buenas noches, belleza... veo que vas a reconquistar al divino de tu novio.
-¡Estás loco! -reprochó-. Tan solo deseo conocer el lugar en el cual se emborrachan él y mi hermano -comentó María Paz suspirando.
-¿A dónde vamos?
-Al bar de los despechados.
Matt sonrió al...