Santiago se quedó pensando, estuvo de acuerdo que un hombre enamorado era capaz de cometer las peores locuras como su mejor amigo y ahora cuñado: Joaquín Duque, entonces decidió traer a la madre de Alba, a Estados Unidos.
Le dio los datos sobre Alba, a Fernando, se despidió del agente, quien otra vez al salir causó revuelo entre las féminas que estaban en el banco, robándole un suspiro a más de una.
Santiago dubitativo en su oficina. Observó las fotografías de la señora Rodríguez, inhaló profundo al mirar las fotos de Alba, cuando era niña, analizó muy bien la situación, tenía que hablar con la señora de inmediato, en eso...