Linda se despertó con la llamada de Rene, quien estaba demasiado ansiosa como para esperar a la hora del almuerzo para hablar con ella. Por suerte Will continuaba durmiendo ajeno a todo, la noche anterior había sido muy agotadora para ambos.
— Te necesito Linda, por favor, necesito hablar contigo a solas. — la voz temblorosa de la rubia la puso en alerta.
— Voy de inmediato, dile a Deivid….
— No, no estoy en la casa de Sara, estoy en el bar de Rodrigo. — esa información la sorprendió, ¿que pudo pasar para que su amiga recurriera a su refugio?
— Rayos Rene, ¿cómo se te ocurre salir sola?...