Williams estaba en la cocina, se movía con una soltura única y Linda veía que era un gran chef, el aroma que se expandía por todo el lugar era exquisito, tanto como la vista frente a ella, el joven tenía el torso descubierto y un pantalón de algodón gris cubría la parte baja de su cuerpo, mientras ella veía un hermoso y redondo trasero.
— Que delicia. — un ronroneo salió de sus carnosos labios.
— Y eso que todavía no lo pruebas. —Dijo Will sin quitar los ojos de la cocina.
— Si, me imagino que la cena también estará deliciosa.
El hombre automáticamente se enderezó cuando se dio...