La fiesta acaba cerca de las once de la noche. Se espera que haya sido un evento fructífero y que se haya recolectado una muy buena cantidad de dinero para el desarrollo de la fundación. Jenny y yo nos despedimos de todos, para luego irnos hacia un lugar más privado y donde podemos conversar sobre esos temas que eran demasiado íntimos para comentarlos antes.
Caminamos por la playa, tomados de la mano, disfrutando de la brisa marina, el olor a salitre y el constante sonido de las olas. Hablamos poco, pero aprovechamos para de vez en cuando besarnos con pasión. Estar en compañía de Jen me gusta. Me hace sentir...