«No me siento bien».
Es difícil aceptar que cometí un error. Y ese es el problema, que aún no comprendo del todo por qué es un error. Yo amo a Jenny. La amo de una forma diferente, más sencillo, más fácil. Más, como un sentimiento retribuido. Y ahí, está el otro problema.
«¿Hago bien, dejándome llevar? ¿Estoy seguro que no me arrepentiré de haber tomado una decisión como esta?»
Mis pensamientos van a mil por hora y culpo de ello, además de a mí, a Maddie. Por siempre decir lo que debe y lo que no. Por no morderse la lengua. Nunca.
Y al final, no puedo negar que es...