La mañana había llegado al fin, Génesis despertaba de nuevo en medio de mil angustias después de una noche de pesadillas que la estaban consumiendo, Artem, besó sus labios con ternura, su amada loba blanca lucia terrible, las ojeras abarcaban cada vez más espacio dentro de su bonito rostro, la palidez era aún más notoria aun siendo albina, había adelgazado, su amada se estaba consumiendo en vida debido a que su mente se esforzaba ferozmente a resistir al instinto, no podía seguir así, de lo contrario, acabaría muerta.
Génesis, noto un par de maletas que descansaban sobre la cama, la mirada de su amado Artem era seria, algo pasaría, estaba...