El día daba comienzo, y Génesis admiraba el hermoso río que atravesaba los territorios de los Montefeltro. Sus pensamientos, sin embargo, se centraban en el Alfa Artem y todo lo que había acontecido en tan pocos días. Sabía que aquel Alfa no la dejaría tranquila, y Niccolo se encontraba en peligro. Mirando el agua corriendo, se sintió vulnerable ¿Qué era lo que ella haría a partir de ese momento? Aun cuando por el momento, estaba medianamente segura en aquel lugar, y sus amados conocían bien su secreto, no deseaba vivir en cautiverio, ni temerosa de lo que Artem seria capaz de hacer…ningún lugar serviría de refugio permanente si aquel lobo...