Rumania, tierra inhóspita que albergaba viejas leyendas. Sus altas montañas y sus pueblos rodeados de bosques cubiertos de niebla, le daban un toque místico y espectral a aquella hermosa nación. Génesis observaba los altos pinos y abedules de troncos blancos, brillando en la lejanía bañados por la luz de la luna. Aquel dolor que la había estado atormentando, había repentinamente desaparecido, así como sus pesadillas iban siendo cada vez menos conforme se iban alejando. Se sentía más tranquila, aunque profundamente herida.
¿Ella y Giles jamás podrían tener una relación normal entre hermanos?
No podía evitar preguntarse aquello. Sentía que había perdido el control de su vida; viajando de un lado...