Carlos llega al hospital unos pocos minutos después de que lo llame, esta vestido totalmente diferente a lo que lo hace normalmente, está con una camiseta deportiva ceñida al cuerpo, un pantalón deportivo oscuro y unas zapatillas, su cabello está desordenado y sus mejillas rosadas.
-Hola señora Amanda ¿Cómo esta Lucia?
-Ho… hola, Carlos, muchas gracias por estar aquí, es que me siento mal con la situación, y pues necesito una copa, ¿quieres acompañarme?
-Claro que si señora Amanda, ya por el día de hoy estoy libre, vamos – Carlos me extiende el brazo para que lo coja de gancho.
Salimos del hospital como si fuéramos un par de amigos...