Después de la dura discusión que había tenido con Cristopher, estaba más enojada que nunca con él, aunque pude decirle en su cara la verdad de las cosas, se había tomado el atrevimiento de romper mi teléfono, algo que era sagrado para mí, era una falta de respeto lo que estaba haciendo, y por lo visto entre los dos venia una guerra dura, tuve que salir a comprar otro telefono y dejar encargada a mi empleada de mi hijo, salí en mi auto, porque ni siquiera tenía forma de comunicarme con Carlos, lo necesitaba en ese momento, mi marido tenía razón, Yo Amanda Beller, tenía un amante, pero me hacía...